Te puse en un pedestal
Tan alto
Que cada vez que te ibas a caer
Eran mis propias manos
Las que te sostenían.
Y yo misma me decía
Se lo merece, me lo merezco.
Tragué mucho más
De lo que al final pude digerir.
Me enseñaste una vida a tu manera.
Yo
Me lo tomé tan a pecho,
Que se me olvidó la mía.
No te culpo,
Me diste lo mejor de ti.
Pero yo no supe racionarlo.
Y fui con todo.
Contigo.
Te he vuelto a pensar
Ha sonado esta canción en modo aleatorio y no he podido evitar acordarme de ti.
Bueno, para que mentirme, todos los días, en algún momento, me acuerdo de ti.
Pienso en que pudo fallar. En como habría sido todo si hubiéramos estado en otras circunstancias. En porque el destino quiso que no fuera. En si en algún momento querrá que sea.
Pienso en si piensas en mi.
Es si todavía te acuerdas de mi cara cuando escuchas mi nombre en alguna canción. Nuestros besos que no fueron. Que se quedaron en el aire, como tus promesas.
Piensa en cuando conseguiste hacerme sentir la persona más grande del mundo. Y en lo pequeña que me sentí cuando te fuiste. O cuando lo acepté, porque ya te habías ido hacía mucho tiempo.
Piensan si alguna vez que hiciste hacer esto bien, o solo lo pensaste. O quizás nunca lo pensaste ni lo que hiciste, era yo la única que sostenía la cuerda.
Claro... Por eso pensaba tanto.
Te he vuelto a pensar, y algo de mí me dice que no dejaré de hacerlo hasta que la vida no te ponga enfrente de mí y consiga que me digas mirándome a los ojos que tú no me piensas. Quizás necesitas escucharlo de tu boca. O quizás me vuelva más loca...
No hay comentarios:
Publicar un comentario