Llevaba tanto tiempo echándome la culpa de cosas que no había provocado yo.
Cortándome con los pedazos de todo lo que rompieron los demás.
Convenciéndome de que había sido yo quien lo había tirado al suelo.
Quedándome en ese suelo durante horas sin saber a donde ir por mí misma esperando a que alguien (que no me quería) viniese a ''salvarme''.
0 pensando que todo lo que me pasaba me lo merecía y que lo bueno que vivía se esfumaría antes de poder disfrutarlo.
Y crecí pidiéndome a mí misma crecer pensando en que yo gritaba alrededor del mundo sujetándolo con mis manos, hasta quedarme sin fuerzas, incluso para escuchar lo que yo misma decía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario